Sola y rodeada de entes, la noche se vuelve pesada y fría, no me importa seguir caminando, arrastrando con mis manos el cordel que transporta la carga, el pasador esta roto y caerá al vació,es inminente, a pesar de saberlo sigo adelante, gastando todo lo que soy, convenciéndome que hay un futuro. Cuando amanezca, que el sol traerá buenas noticias...pero la luz solo hace la verdad patente, profundizando los surcos y las arrugas,  me arrulla diciéndome todo lo que no llegaré a ser, hacia el atardecer la soga abraza mi cuello, meciendo mis sueños.


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